Kick off
Hoy en la estación de trenes de Once me pasó algo bastante curioso. Resulta que una vez que había pasado los molinetes, escucho por el altavoz que uno de los trenes se estaba yendo, por lo que le metí gamba hasta una de las puertas. Del primer vagón, porque si no se me iba el tren.
No va que cuando estoy entrando (apurado) justo pateo con el pie izquierdo una botella de plástico que estaba tirando una persona hacia afuera del vagón, a lo que se metió nuevamente adentro casi a la velocidad del sonido, pasando entre varios pies. Al menos el tipo me pidió perdón. No tengo idea por qué, pero efectivamente me lo dijo.
Soy el paladín involuntario de la justicia.

